• Sheila Rojas

Como cumplir tus propósitos este año y no morir en el intento


Se acerca el fin de año y con ello los nuevos propósitos y los no cumplidos también; día en el que tienes que hacer un recuento de todo el año únicamente para darte cuenta que acaba de terminar y como cada año, no hiciste nada de lo que te propusiste firmemente al iniciarlo. Darte cuenta de esto causa frustración, desmotivación e incluso hasta depresión al ver que estás exactamente igual que como lo empezaste y te estás quedando atrás sólo viendo cómo pasa el tiempo. Pero, seamos sinceras, ¿hiciste algo al respecto para cumplirlos?, ¿qué tanto te esforzaste para conseguirlos? He ahí donde inocentemente nos hacemos las siguientes preguntas: ¿por qué es tan común que pase esto?, ¿por qué la mayor parte de la gente abandona sus propósitos de año nuevo casi de forma inmediata?, ¿cuál es el secreto de aquellas personas exitosas que logran todo lo que quieren?, ¿será cosa del destino o de la suerte?


Te diré un secreto: cumplir propósitos no es como hacer enchiladas, no es tan fácil como ir a la tienda, comprar los ingredientes y ponerte a prepararlas para estar saboreándolas en cuestión de minutos. No es así y ahí es donde la gente fracasa, porque todo aquello que requiere un poco de esfuerzo y es algo para lo que no te están pagando, que no tiene una recompensa inmediata, resulta tan difícil que es mejor abandonarlo y darte por vencido, quedándote con las ganas y mirando a los demás conseguirlo, pero haciéndolo ver tan sencillo. Realmente sólo vemos el resultado, pero no el proceso que los llevo a conseguir lo que querían. Ver sólo esa pequeña parte nos priva de poder darnos cuenta que en realidad hubo mucho más que lo que alcanzamos a ver y que fue resultado de lágrimas, sudor, desvelos, disciplina, constancia e incluso quizás algo de dolor físico o emocional.


Por esta razón, te daré algunas recomendaciones para planear tu año como nunca antes y evitar que tus tías te pregunten en la fiesta de fin de año familiar que para cuándo el novio, para cuándo un mejor trabajo, cuándo vas a adelgazar y todo lo demás, así que toma nota y comencemos a trabajar desde ya porque esos propósitos no se van a cumplir solos.


- Plantéate objetivos claros, medibles y alcanzables. Decir que vas a bajar de peso en poco tiempo es muy ambiguo y poco realista, por lo que es probable que solamente te vayas a frustrar por no conseguir lo que querías cuando ni siquiera lo tienes claro. Porque para empezar, ¿cuántos kilos o tallas quieres bajar?, ¿cuánto es poco tiempo?, ¿cómo sabrás que lo has logrado cuándo lo consigas?, ¿cómo vas a medir tus avances?... ¡Ves! No está para nada claro. Lo primero que tienes que hacer es describir exactamente y de forma precisa qué es lo que quieres conseguir porque es complicado que lo vayas a obtener cuando ni siquiera sabes lo que es… es un viaje directo al fracaso. En segundo lugar, tienes que especificar en cuánto tiempo lo quieres conseguir y que este lapso sea realista. ¡OJO! No puedes bajar 10 kilos en una semana porque no es realista, y si pudieras, no sería tan sano. Así que bájate de la nube y aterriza. 


- Planifica tu objetivo. La base del éxito en cualquier meta u objetivo es la planeación, no puedes ser exitosa dejándote llevar por la corriente y el destino porque esto no es cosa de suerte. Sé consciente que la mayoría de las cosas que pasan en nuestra vida son responsabilidad nuestra y, por lo tanto, el cambiar de rumbo está en gran porcentaje a nuestro alcance. Así que planea bien los pasos que necesitas dar para conseguir todo aquello que quieres, materialízalo y vívelo. No te quedes esperando a que las cosas sucedan o lleguen por arte de magia. 


- Ponle empeño, esfuérzate. El trabajo de tus sueños no te va a caer del cielo y esos kilitos de más no los vas a bajar solamente quedándote sentada. Tienes que salir a buscarlo, tienes que trabajar en ello. 


- Disfruta el proceso, no te obsesiones con el resultado. Nada bueno llega de la noche a la mañana. Rápida es sólo la comida en el Mc Donalds y no está realmente deliciosa, así que elimina ya de tu mente la creencia de que las cosas que deseas van a llegar de un día para otro y sin hacer nada porque te está haciendo mucho daño. En esta cultura del consumismo, la tecnología nos ha acostumbrado (malamente) a que si queremos un coche con chofer a la puerta lo podemos tener en un solo clic y en cuestión de minutos. Y no es que sea malo, pero nos ha hecho creer que todas las cosas deberían ser así y francamente la mayoría no lo es, pero esto tampoco quiere decir que tengas que sufrir por ello, sino que simplemente requiere un poco de tu tiempo y esfuerzo si de verdad es algo que anhelas. 


- Registra tus resultados para que veas con claridad el fruto de tus esfuerzos. Lleva un registro diario, semanal o mensual de tus resultados dependiendo de tu meta. Sí, sé que parece exagerado, pero hazlo aunque parezcas una loca obsesiva, la disciplina es algo difícil de conseguir pero es lo que te va a llevar a tu objetivo. Por ejemplo, si estás buscando hacer crecer un proyecto o negocio, registra tu crecimiento mensual en ventas, clientes, producción, etc. Si buscas por ejemplo, bajar de peso y no registras tus resultados en gramos o medidas, tal vez al principio no puedas notar en tu cuerpo los resultados, pero están ahí y sean grandes o pequeños, ten presente que lo estás logrando paso a paso y ninguno de ellos es mucho o poco, sino que es el tiempo en el que necesita pasar. Una vez mi terapeuta me dijo que uno no va lento o rápido en la vida, si no a su propio ritmo. Así que deja de mirar a los demás y ve a tu propio ritmo, no quieras ir al de nadie más porque todos tenemos vidas, procesos y recursos diferentes. 


- Encuentra tu motivación. Mantenerte motivado es una de las cosas más difíciles cuando trabajas en algo que vas a conseguir a mediano o largo plazo, es por eso que son tan importantes los pasos anteriores, pues va a disminuir significativamente la posibilidad de que te frustres, abandones y mueras en el intento una vez más como cada año. Pero eso no lo es todo, tienes que construir diariamente tu propia motivación en el proceso. ¿Cómo es esto? Nadie va a venir a hacerte un favor y darte una palmadita en la espalda para que sientas que lo estás haciendo bien, esto tiene que venir de tí misma porque nadie más sabe cuánto te estás esforzando. Así que recuérdate todos los días por qué haces lo que haces, para qué te levantas temprano todos los días y voltea a ver los pequeños pero poderosos triunfos diarios que te acercan a tu meta final. 


- Detecta las formas en que te saboteas y elimínalas. Tu y yo sabemos que alguna vez has tenido mucha flojera de hacer algo que sabes que tienes que hacer y que te ayudará a cumplir tu objetivo; que a veces has preferido quedarte en casa a ver Netflix que ir al gym, que has postergado la fecha de comienzo de tu dieta, que has preferido esquivar una vez más ese reto laboral que tanto estás deseando por no creerte preparada, o que una vez más has decidido no emprender algo porque “ya será en otra ocasión”, pero… lamentablemente, también sabemos que te estás engañando para no tener que poner acción sobre eso que deseas por miedo a que no funcione. El autosabotaje es algo de lo más común, ya que funciona como una defensa para evitar algo que podría y sólo PODRÍA causarte un fracaso, y por ende, algo de sufrimiento; o más bien, también podría causarte un triunfo y eso, mi estimada, es a veces mucho más aterrador que el mismísimo y horroroso fracaso. Así que tómate algunos minutos para reflexionar qué comportamientos o actitudes te traen como consecuencias un autosabotaje para que aprendas a hacerlos conscientes y puedas luchar contra ellos. Y recuerda… ¡nada malo va a pasar si fracasas al primer intento! Tampoco tengas miedo de no poder “dar el kilo”, porque si lo consigues es sólo porque eres digna de estar ahí y puedes con eso y mucho más. 


- Date una probadita de tu propio éxito. Celebra y prémiate los avances que vayas teniendo por más mínimos que sean, esto hará que te mantengas motivada y disfrutes el proceso. ¡Créeme!, va a ayudar con la impaciencia y bastante. Así que rompe la dieta por un solo día una vez que consigas bajar algunos kilitos, cómprate eso que querías sólo por haber conseguido ese acierto en el trabajo, consiéntete por mantenerte en forma o tómate un día libre para hacer lo que quieras como premio por esforzarte, porque nadie más sabe cuánto te está costando ese triunfo y mereces celebrarlo. 


- No te presiones por el éxito inmediato. Permítete fracasar, pero no desistas, porque si tu meta fuera fácil… ¿para qué querrías conseguirla?


En lo personal, me llevo años de impaciente espera algo que ahora estoy comenzando a materializar en este preciso momento. Fue difícil al principio comprender todo esto que te quiero transmitir y que si no hacía algo al respecto me iba a quedar igual que siempre… Fueron años postergando, priorizando otras cosas antes que mi sueño, diciéndome que cuando estuviera lista, que cuando se presentara la oportunidad iba a hacerlo, soñando que un día iba a pasar sin pensarlo siquiera, pero la verdad es que tristemente eso nunca iba a suceder de esa forma. Requiere valor entenderlo y ponerte a hacer algo, pero cuando notas que lo tienes y empiezas a saborear un poco de éxito, va a ser mucho más fácil y hasta vas a empezar a disfrutarlo. Esto, mi estimada, es lo que quiero también para ti, pero no puedo hacerlo sin tu ayuda, así que ¡pongamos manos a la obra y trabajemos en eso que tanto sueñas!: convertirte en una mujer poderosa con el mundo a sus pies.

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